“En un contexto que se avizora cada vez más negro para la enorme mayoría, pasamos a vender a de 10.000 a 7.000 ejemplares por mes y las ventas del almanaque cayeron a más de la mitad. Por eso, desde Fundación La Luciérnaga pedimos colaboración con este proyecto”, expresó Oscar Arias, coordinador de la revista que cumplirá 24 años y que se encuentra transitando dificultades económicas.

Por otro lado, el secretario de Desarrollo de Políticas Comunitarias de la Provincia, recordó que La Luciérnaga se vende a 60 pesos. Y que de ese monto, la mitad queda para el canillita y el otro 50 por ciento se reparte se destina al funcionamiento de la editorial y al sostenimiento de la iniciativa que brinda además talleres que permiten contener a muchos chicos en situación de vulnerabilidad.

El proyecto permite a 50 familias en riesgo social obtener ingresos económicos, a la vez que la fundación sostiene un comedor comunitario, pagar el sueldo a los trabajadores de la organización y afrontar el mantenimiento de las instalaciones.